Descripción
Atrapados en un mundo ahogado, tú y tus aliados están condenados... ¿o no? Usando un mazo místico y una buena dosis de lógica, puedes predecir los destinos de los demás y escapar ilesos.
Los Arcanos del Naufragio es un juego compacto y cooperativo de deducción, evaluación y lógica. El destino de cada jugador cambia constantemente a medida que sacan losetas de destino numeradas de la bolsa. Al elegir qué destino renunciar y en qué carta jugarlo, puedes dar a tus aliados suficiente información para identificar el destino que tienes en la mano... lo cual es importante, ya que el jugador activo no puede comunicarse con sus aliados durante su turno.
Cada carta tiene reglas estrictas que rigen qué destinos se pueden jugar en ella. A medida que el destino se acumula, las cartas mismas se desvanecen, convirtiéndose en poderes de un solo uso para ayudar a los jugadores mientras nuevas cartas entran del mazo.
Un juego hábil requiere racionar cuidadosamente poderes, pistas y ciclos, prestando atención no solo a dónde se ha jugado cada destino, sino, más importante, a dónde no se ha jugado.
La rotación de jugadores activos crea una dinámica de grupo diferente en cada turno, evitando que un solo jugador domine el juego. Los jugadores inexpertos aún pueden utilizar la fase de deducción grupal para hacer preguntas (mientras no son el jugador activo).
Información adicional
Descripción
Atrapados en un mundo ahogado, tú y tus aliados están condenados... ¿o no? Usando un mazo místico y una buena dosis de lógica, puedes predecir los destinos de los demás y escapar ilesos.
Los Arcanos del Naufragio es un juego compacto y cooperativo de deducción, evaluación y lógica. El destino de cada jugador cambia constantemente a medida que sacan losetas de destino numeradas de la bolsa. Al elegir qué destino renunciar y en qué carta jugarlo, puedes dar a tus aliados suficiente información para identificar el destino que tienes en la mano... lo cual es importante, ya que el jugador activo no puede comunicarse con sus aliados durante su turno.
Cada carta tiene reglas estrictas que rigen qué destinos se pueden jugar en ella. A medida que el destino se acumula, las cartas mismas se desvanecen, convirtiéndose en poderes de un solo uso para ayudar a los jugadores mientras nuevas cartas entran del mazo.
Un juego hábil requiere racionar cuidadosamente poderes, pistas y ciclos, prestando atención no solo a dónde se ha jugado cada destino, sino, más importante, a dónde no se ha jugado.
La rotación de jugadores activos crea una dinámica de grupo diferente en cada turno, evitando que un solo jugador domine el juego. Los jugadores inexpertos aún pueden utilizar la fase de deducción grupal para hacer preguntas (mientras no son el jugador activo).
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